Apreciado A.

Llevo algunos días pensando en lo que hablamos durante la última comida. Debe ser difícil solucionar esto de la crisis cuando todo el mundo habla de ella pero nadie parece tener remedio ¿Cómo podemos enfrentarnos? Mi respuesta es: con inspiración y talento. Dos cosas que echo en falta en gran medida en las empresas que me rodean.

El talento como la capacidad de implementar soluciones nuevas que funcionen y con el mínimo coste. La eficiencia de medios, la economía de recursos, el mejor resultado posible. Como con la crisis, el talento es tema de conversación, pero no de aplicación. Las buenas noticias son que el talento se adquiere. Nadie nace aprendido, nadie nace talentoso. El talento se aprende primero por imitación, rodeándose de personas mejores que nosotros, fijándonos y copiando sus mejores prácticas. Más adelante, el talento se optimiza con esfuerzo personal, subiendo el listón de exigencia y asumiendo el reto de mejorar en cada encargo. Y la última etapa es compartir nuestro talento para desarrollar a colegas que harán nuestro trabajo ¿Si no contratamos y formamos a vendedores, financieros, compradores y administrativos mejores que nosotros, quién acaba haciendo todas esas tareas? Nosotros, con el consiguiente estrés e incapacidad de delegar. La promoción del talento y su desarrollo alrededor nuestro es la primera solución a la crisis.

La inspiración como un estado de ánimo, es como estar embarazado de un proyecto o una idea, es un estado de buena esperanza. La inspiración necesita un campo de cultivo para aparecer, una combinación de sintonía con la tarea asignada, armonía con los colaboradores, fe en negocio, intuición en la respuesta de los clientes. La inspiración es más sencillo promoverla con personas sensibles a esos factores, capaces de impregnarse de ella y a su vez, al ambiente y a las personas. Hay oficinas que huelen a inspiración, y las hay que huelen a ambientador rancio. Porque aunque dispongas de un inspirador en tu equipo, es imprescindible que todos sus componentes crean en el proyecto para que la oficina cambie de olor.

Por si no lo he dejado claro, talento e inspiración son los dos factores clave para salir de esta (crisis). Porque son los dos ingredientes imprescindibles para la receta del compromiso y la dedicación. Y eso son cosas personales: solo las personas (inspiradas) se comprometen, solo las personas (inspiradas) se vuelcan a hacer algo. Y solo las personas (con talento), ademas de comprometerse y volcarse, consiguen resultados mejores que la competencia.

En tiempos difíciles, y éstos lo son, se busca inspiración y talento. Siempre hay presupuesto para ellos, siempre hay un puesto de trabajo para personas que los fomentan. Si tuviera que elegir un elemento a añadir a mi curriculum, sería “experto en IT” (Inspiración y Talento).

Espero que volvamos a vernos pronto y disfrutar de un rato agradable charlando del mundo y sus gentes. Te envío un fuerte abrazo, amigo.

CarlosjAngeles

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